Crónicas de un hombre desesperado
No quiso mirarla, su cara con expresión aterrorizada lo dejo en blanco y no pudo decir ni una palabra, su garganta estaba seca, mejor dicho estaba mudo, la impresión que le dió era demasiado para sus sensibles pensamientos, se alejó y al retroceder resbaló azotando su cabeza con largos cabellos al suelo, de ahí un líquido rojo espeso provenía de su craneó quedando completamente sin pensamientos, vacío como un cono y a la vez inconciente, al despertar con sus ojos de pupilas oscuras con protuberantes ojeras divisaba una sala con una puerta y más allá un corredor con pasillo, escuchaba varias voces que lo confundían más y más de pronto entra una alta enfermera con unas notorias arrugas ya desgastadas por el paso del tiempo en su piel y a su vez en otras partes de su fisonomía , Sebastián un poco aturdido e incómodo vuelve a recuperar el habla y pregunta exaltado..¿Dónde está mi hija?, la enfermera un poco angustiada no quiso decirle la horrible noticia, y Sebastián más preocupado y casi sacudiendola con unos notorias lágrimas caían desde su faz hasta las sábanas donde estaba acostado y él casi gritandole hasta que la enfermera no dió más y le relató que su hija Clarisa de 4 años estaba en un estado muy crítico , estaba en estado de coma,el golpe fue notorio y sus sollozos y descontroles hicieron que otros enfermeros lo calmaran inyectandoles tranquilizantes, de ahí no despertó en casi 3 horas más , pero para desgracia, su ángel ya había perdido las fuerzas y su corazón no aguantó más......



