Sebastián despertó un poco más calmado esa mañana, pero todavía no le cabía en la cabeza que su niña de prematuros años le haya dejado, abandonado en este mundo con lujuria, ira y envidia, no sabía como reaccionar ante aquella situación, de pronto una enfermera esta vez mucho más baja de la que había entrado el otro día , pero con menos arrugas y más joven, Sebastían calculó como unos 38 años máximo, su cuerpo adormecido con la trágica noticia de ayer, notó que tenía conectado unos tubos, que al verlos.... éste se asustó y los sacó de inmediato, sabiendo que la sustancia podría ser algo más que suero......para cuando volteó su cara desgreñada hacia el corredor ya había desaparecido la enfermera y con ella entró el doctor que lo había atendido antes, le preguntó como había pasado la noche depués del suplicio, él le respondió que muy triste pero que dentro de todo lo había pasado un poco mejor,mientras que el médico le recomendo que se tranquilizara y que estaba muy apenado por lo que a él le paso, pero que dentro de todo el golpe en la cabeza no fue tan grave y que le podía dar de alta hoy día, al escuchar esto no supo si responder con un gesto amistoso o dejar salir más lagrimas que antes había desechado, pero en el fondo de su alma todavía yacía un espacio que ya no sabía como llenar, así que opto por una opción que lo condujirá al mismo camino que su hija, pero no será exactamente al cielo.....