Crónicas de un hombre desesperado
Ya no sabía que hacer, aparte de que su primogénita la dejó no quiso pensar en esa salida, pero una vocecilla dentro de su alborotada cabeza le replicaba que sí....que si los problemas ya lo tenían agobiados que optara por esa opción, pero Sebastián no quería ....no quería pasar a ser una alma más vagabundeando en la tierra y que tampoco quería ser un reo más de el señor de las tinieblas....por eso mismo trató de despejar su cabeza y se arregló para callar esa vocecilla que parecía ser al final el mismo diablo.....no quería parecer un hipócrita frente a todos a si que mejor siguió su camino por donde debía y salió de la clínica donde había estado no más de tres días, no sabía donde diriguirse , en que dirección caminar, estaba perdiendo fuerzas, lo que al principio parecía haber sido solo alucinaciones terminaba siendo convicciones de que iba a optar por aquel terrible final....suicidarse. El accidente se le venía a la memoria, no paraba de recibir destellos mientras caminaba por la acera, los destellos eran más potentes cada vez, recordando de que como pudo manejar en ese estado, y más encima por la culpa de una pena del alma inguirió ese líquido que aturdece la cabeza, como pudo traer a Clarisa si nisiquiera veía bien, pero la culpa no la tiene ella, la tenía él , no hizo caso a los pocos amigos que tenía de no conducir, pero ese terrible genio hacia dominar a cualquiera, por culpa del alcohol ya no disfrutaría más de la risa de su pequeña, nada de lo que había hecho serviría par el futuro, así que se decidió por hacerle caso a la vocecilla, aunque él no quería........



